Bandeja negra profunda con veinte cavidades moldeadas para autopartes, vista de frente

Resumen

  • El cartón y la espuma desprenden fibras y polvo capaces de contaminar una pieza que salió limpia de la lavadora.
  • La guía VDA 19.2, sobre limpieza técnica en el entorno de ensamble, señala el empaque como fuente de partículas.
  • Las bandejas de plástico liso y lavable reducen el riesgo de contaminación, siempre que se limpien y se manipulen correctamente.
  • El cambio funciona mejor cuando empieza por los puntos del flujo en que la pieza ya está limpia.

El cartón se retira de la línea porque desprende fibras y polvo, y esa contaminación por cartón puede hacer que una pieza que salió limpia de la lavadora sea rechazada en el análisis de partículas. La guía VDA 19.2, sobre limpieza técnica, señala el empaque como una de las fuentes de contaminación en el entorno de ensamble. Por eso, cuando el cliente empieza a exigir limpieza técnica, el empaque entra en la especificación. A continuación, explicamos de dónde viene la partícula, qué dice la guía en lenguaje sencillo y cómo hacer el cambio sin detener la línea.

De dónde viene la partícula que aparece en la pieza limpia

Una pieza mecanizada o estampada suele pasar por un lavado industrial antes del ensamble. Sale de la lavadora dentro de la especificación de limpieza, se coloca en una caja de cartón con divisiones y sigue hacia el almacén o el cliente. Cuando llega al análisis de partículas, es rechazada. Muchas veces, la suciedad no vino del proceso: vino de la caja.

El cartón está hecho de fibras de celulosa prensadas. Cada vez que la caja se dobla, se corta, se apila o se arrastra, esas fibras se desprenden, junto con polvo de papel. La espuma que se usa como acolchado también suelta fragmentos con la fricción. Las divisiones de cartón tocan directamente la pieza, y el propio movimiento del transporte lleva partículas a la superficie, a los orificios y a las roscas.

Este problema es más grave en piezas con requisitos de limpieza técnica, como componentes de sistemas hidráulicos, de combustible, de frenos y de transmisión, y en componentes sensibles, como módulos ópticos y sensores, en los que una partícula puede comprometer el funcionamiento.

Cuánto cuesta un rechazo por contaminación

El costo de un rechazo por partículas rara vez aparece en el presupuesto del empaque. Queda repartido entre calidad, producción y logística. Incluye un nuevo lavado o el desecho de las piezas, el análisis de laboratorio, el tiempo de quien investiga la causa, el flete de retorno y, cuando el lote llega al cliente, la reclamación formal y el plan de acción.

También está el costo de no saber. Mientras no se identifique el origen de la partícula, el proceso de lavado suele ser el primer sospechoso, y el equipo puede pasar semanas ajustando la lavadora antes de mirar la caja. Por eso, el primer paso es medir dónde entra la contaminación en el flujo, antes de cambiar cualquier etapa.

¿Qué es la VDA 19.2 y por qué el empaque aparece en la guía de limpieza técnica?

En una frase, la VDA 19.2 es la guía de la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA) sobre limpieza técnica en el entorno de ensamble. Complementa la VDA 19.1, que trata del método de inspección de la limpieza de las piezas, y abarca todo lo que puede ensuciar la pieza entre el lavado y el ensamble, como el entorno, las personas, los equipos, la logística y el empaque. La publicación no es gratuita y se vende en la tienda en línea del VDA QMC, la editorial de la guía, con el título en inglés Technical Cleanliness in Assembly (1.ª edición, 2010).

El empaque aparece en la guía porque está en contacto directo con la pieza limpia durante más tiempo que cualquier otra cosa. La guía menciona como posibles fuentes de partículas tanto el cartón como el plástico. En líneas generales, la recomendación es usar materiales que liberen pocas partículas y mantener limpio el empaque durante todo su uso.

La VDA 19.2 es una guía, no una ley. En general, empieza a exigirse cuando el cliente la incluye en la especificación técnica o en el manual de requisitos para proveedores. Este tipo de exigencia es común en la industria automotriz y de autopartes y suele llegar primero a los proveedores de piezas con requisitos de limpieza.

Cartón y plástico: qué observar en cada uno

En el cartón, el punto crítico es la fibra. Se desprende con la manipulación, y cuanto más se reutiliza la caja, más fibras suelta. El cartón no se puede lavar para quitarlas y, además, absorbe humedad y aceite, lo que acelera el desgaste. Puede seguir en los puntos del flujo donde la pieza todavía no se ha lavado o está protegida por otra capa, pero lo habitual es retirarlo de las áreas donde la pieza ya está limpia.

En el plástico, la superficie lisa suele liberar muchas menos partículas y se puede lavar. Aun así, la bandeja plástica no está exenta de riesgo de contaminación. Las rebabas de corte mal acabadas, los rayones profundos, las bandejas sucias que vuelven al flujo sin lavarse y el apilamiento con fricción pueden generar o acumular partículas. Por eso, el acabado del borde, la facilidad de limpieza y el plan de lavado forman parte de la especificación.

La elección del material también depende del proceso de lavado. Los detergentes, la temperatura y el secado varían de una planta a otra, y cada plástico reacciona de manera distinta. La página de materiales resume las características de los principales materiales que usamos.

Cuándo conviene cambiar el cartón por bandejas lavables y cómo hacerlo sin detener la línea

El cambio suele tener sentido cuando el cliente exige limpieza técnica, cuando ya hubo rechazos por partículas o cuando la caja de cartón se reutiliza varias veces en el mismo flujo. En esos casos, una bandeja de plástico liso y lavable, diseñada para la pieza, reduce el riesgo de contaminación y además evita el contacto entre piezas metálicas.

Para no detener la línea, el cambio puede hacerse por etapas. El punto de partida es el tramo del flujo en que la pieza ya está limpia, normalmente desde la salida de la lavadora hasta el ensamble o el despacho. La bandeja se dimensiona para la caja que usted ya utiliza, sea un contenedor KLT, un rack o el empaque estándar del cliente. El prototipo y el lote piloto se prueban en la operación antes de la serie.

Como la bandeja lavable circula muchas veces, suele ser una bandeja retornable, con espesor y material elegidos para los ciclos previstos. La comparación de costos con el cartón debe considerar el ciclo completo, tema del artículo sobre bandeja desechable o retornable.

Cómo llevar la limpieza técnica a la especificación de la bandeja

La limpieza técnica se incorpora a la especificación de la bandeja como requisito de diseño, junto con la pieza, el volumen y el flujo. Cuanto más clara sea la exigencia de su cliente, más directa será la especificación. La información de la lista siguiente ayuda a nuestro equipo de ingeniería a proponer la bandeja adecuada.

  • La exigencia de limpieza del cliente, como el documento de especificación o el límite de partículas.
  • En qué punto del flujo se lava la pieza y hasta dónde debe llegar limpia.
  • Cómo se lavarán las bandejas, con qué frecuencia y en qué tipo de equipo.
  • La caja o el rack estándar que usa hoy y el ciclo de uso previsto.
  • Si ya hubo algún rechazo por partículas y en qué etapa se detectó.

Con esos datos, el equipo de ingeniería de Termotray evalúa el caso y presenta una propuesta inicial de bandeja, con el material y el acabado indicados para su proceso de lavado. Puede solicitar una cotización e indicar en el formulario la exigencia de limpieza técnica.

La VDA 19.1 trata de la inspección de la limpieza técnica de componentes, y la VDA 19.2, de la limpieza técnica en el entorno de ensamble. Los requisitos aplicables a su caso son los que figuran en la especificación de su cliente.

Preguntas frecuentes

En general, no hace falta retirar el cartón de toda la planta. Puede seguir en las áreas donde la pieza todavía no se ha lavado o está protegida por otro empaque. Lo que suele retirarse son las cajas y divisiones que tocan la pieza ya limpia, desde la lavadora hasta el ensamble o el despacho.

La bandeja plástica también puede generar partículas, aunque en general en cantidad mucho menor que el cartón. Las fuentes más comunes son las rebabas de corte, los rayones profundos, la fricción en el apilamiento y las bandejas que vuelven al flujo sin lavarse. El acabado del borde, el material adecuado y un plan de lavado reducen ese riesgo.

La VDA 19.2 es una guía, no una ley. Se vuelve obligatoria cuando el cliente la incluye en la especificación técnica o en los requisitos para proveedores. Por eso, conviene revisar el documento de su cliente antes de definir el empaque.

Una bandeja lavable ayuda, pero por sí sola no basta para cumplir con la VDA 19.2. La guía abarca todo el entorno de ensamble, incluidos las personas, los equipos, la logística y el almacenamiento. La bandeja lavable reduce una fuente importante de partículas, pero el resultado también depende de cómo se lave, se almacene y se manipule.

AutorAmilcar LuchesiDirector técnico